
| Celorio, G. (2026). Del esplendor de la lengua española . Editorial Universidad de Alcalá |
Gonzalo Celorio ha dedicado su vida a que nuestra lengua y nuestra literatura aumenten su grandeza. Es justamente en este carácter que va de la escritura a la oralidad donde apreciamos lo que ha recogido y compartido con tantos amigos y maestros.
Este es un libro de amor. Solo que el amor está dirigido a un oficio meticuloso, que cruza los amaneceres y las madrugadas, y que convoca a tantos profesores, académicos y escritores que trabajan solitariamente en un provecho común. Este, por tanto, es también un libro de amistad. Esa amistad silenciosa de los libros (citando mal a Borges), pero también de las reuniones festivas en cierta casa, en cierta esquina bajo la luna de México y de otros lugares del mundo. Pero sobre todo de México, cuya tradición literaria y filológica se nos ofrece, reinterpretada y homenajeada una y otra vez. Porque no nos podemos entender, como poseedores de nuestro idioma, sin lo que México ha aportado y sigue aportando a nuestro idioma común, pues es su mayor río —con un enorme caudal— en cuanto a número de hablantes, además de obras maestras en novelas, poemas, ensayos y, por supuesto, canciones.
Cuenta en este libro la sabrosa historia de la visita que en 1995 hiciera a Dulce María Loynaz en su casa de Cuba, donde la poeta, que acababa de recibir el Premio Cervantes, había resistido heroicamente en la dirección de la Academia Cubana de la Lengua. A leer este capítulo, tenemos la sensación de que ahora es Dulce María la que le devuelve la visita a él; ella y otros protagonistas de este libro vienen para festejar un premio que el nuevo galardonado ya está compartiendo con ellos al ofrendarles, a cada uno de ellos, un suculento homenaje.
Texto de Ernesto Pérez Zúñiga.
ISBN: 978-84-375-0859-7
Lengua de publicación: Español
Año: 2026
Edición: Editorial Universidad de Alcalá, Fondo de Cultura Económica
Encuadernación: Tapa dura con camisa
Páginas: 210
Colección: PREMIOS CERVANTES. Biblioteca Premios Cervantes
Gonzalo Celorio, nacido en 1948 en Ciudad de México, es uno de los mejores hacedores del idioma en una obra, ingente y selecta a la vez, que cruza los géneros de la novela, el ensayo y la memoria. Su visión universal de la lengua española se fundamentó, desde 1974, en la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México como profesor de Literatura y desde 2002 también ocupando la Cátedra Maestros del Exilio Español, además de en su labor en la Academia Mexicana de la Lengua, que hoy dirige, siendo correspondiente, además, de la Real Academia Española y de la Academia Cubana de la Lengua. Es autor de las novelas Amor propio (1992), Y retiemble en sus centros la tierra (1999), y de la trilogía Una familia ejemplar, formada por Tres lindas cubanas (2006), El metal y la escoria (2014) y Los apóstatas (2020); de los ensayos recogidos en De la carrera de la edad (2018); y de dos libros que transitan los recuerdos y la autobiografía: Mentideros de la memoria (2022) y Ese montón de espejos rotos (2025).
Dirigió el Fondo de Cultura Económica de 2000 a 2002 y forma parte desde sus inicios del Sistema Nacional de Creadores de Arte de México, del cual es creador emérito desde 2010. Este tridente como escritor, académico e impulsor de importantes proyectos literarios lo sitúan entre una de las personalidades cruciales de México en su historia cultural. Su obra ha sido traducida al inglés, francés, italiano, portugués, griego y chino, y ha obtenido galardones como el Prix des Deux Océans 1977, el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2010, el Premio Xavier Villaurrutia 2023, la Medalla José Vasconcelos 2025 y, en el mismo año, el Premio Cervantes. Al concederle este último, el jurado destacó la infrecuente mezcla de ironía, erudición y ternura de una obra que es «al mismo tiempo una memoria del México moderno y un espejo de la condición humana»; además supo ver en él al escritor integral, «creador, maestro y lector apasionado», baluarte de una palabra que «piensa, siente y perdura». A ello se puede añadir que cuando Gonzalo Celorio bucea en la memoria y la identidad, cualquier pérdida es mucho más que una cicatriz: es una fuente de la que vuelve a manar lo perdido, como en esas cerámicas reconstruidas con una línea de oro. En cualquier semblanza del autor, se podría añadir lo que se adivina en sus libros: la bonhomía de su azulísima inteligencia.
Precio en papel:
23.0